He aquí una serie de consejos e ideas para cuidar tu parquet y mantenerlo con todo el esplendor del primer día:

Limpieza

La superficie del parquet está compuesta de ceras y barnices, hay que recordarlo, puesto que todo aquello que arrastre la suciedad (barro, polvo…) produce un roce que lija las ceras, y por lo tanto desgasta el parquet. Es altamente recomendable que las superficies de parquet se limpien con aspirador, o en su caso con mopas especiales para parquet y con productos desarrollados específicamente para este uso, si no se dispone de ellos, se pueden suplir con un chorrito de vinagre en el agua.

Para fregar, se recomienda usar un mocho de textura fina, bien escurrido, de manera que la humedad no penetre entre las lamas, usando siempre la mínima cantidad recomendada de producto limpiador, y nunca añadir ceras, puesto que el efecto sería un rebarnizado que perjudicaría el futuro aspecto del parquet.

En el caso de manchas, la rapidez con la que se limpien será el factor determinante, puesto que si logran penetrar en la madera, será imposible limpiarlas.

Finalmente, si el suelo de parquet pierde brillo, lo mejor es consultar con un especialista, cada causa puede tener soluciones diferentes.

Recordar también que actualmente la mayoría de suelos de madera vienen barnizados o protegidos, y no necesitan ser encerados.

Conservación y mantenimiento

Hay que tener presente en todo momento que uno de los mayores peligros para el parquet es la erosión producida por el roce de partículas de polvo, gravilla y tierra, por este motivo, hay que evitar pisar el suelo con zapatos de calle (especialmente si están mojados o tienen barro o gravilla), a ser posible, instalar felpudos tanto antes como después de la entrada, evitando así en la mayor medida posible la entrada de partículas de polvo.

Otra recomendación importante, es evitar el uso de zapatos de tacón sobre el parquet, puesto que se puede llegar a deformar en los lugares donde se pise.

Hay que evitar dar golpes, así como las rozaduras de puertas, sillas, muebles… y objetos duros.

Poner tapas o fieltros resbaladizos debajo de las patas de los muebles, principalmente los pesados.

Utilizar humedecedores ambientales en los períodos de ambiente seco (mantener la humedad entre el 35% y el 65%) y ventilar y usar la calefacción en periodos húmedos.

Reparación de arañazos y lijados

Es frecuente que en el parquet aparezcan ralladas y arañazos. La forma más recomendable para limpiar estas marcas, es elaborar una pasta a base de betún de un color similar al del parquet y cera, una vez preparada la mezcla, hay que dejarla reposar durante unos 20 minutos, y a continuación aplicarla sobre la rallada, frotando con un cepillo hasta que desaparezca.
Evitar que los rayos del sol incidan durante mucho tiempo sobre el pavimento, puesto que aclaran la madera y la estropean.

Evitar que el parquet cruja

Para solucionar el crujido que producen las lamas del parquet al andar sobre él, basta con espolvorear polvos de talco sobre las ranuras, haciéndolos penetrar con un cepillo, posteriormente, basta con dar unos saltos sobre el área que de parquet crujiente hasta que deje de crujir.

Agua derramada sobre el parquet

Es más frecuente de lo deseable que se derrame agua o líquidos sobre el suelo de parquet, para evitar que se abarquillen las lamas de la zona afectada por el líquido vertido y se estropee el aspecto o se levante el parquet, habrá que limpiar y secar lo más rápidamente posible la zona mojada evitando así en la mayor medida posible que el líquido que se filtre. Para esta tarea, se emplea un secador de pelo con sumo cuidado para no quemar el barniz ni la madera.

Parquet levantado a causa de líquidos

Si el parquet llega a levantarse a causa de la humedad, el tratamiento será diferente según el tipo de parquet. No obstante, si se trata de madera enchapada, posteriormente a secar los plafones afectados, sólo cabe la posibilidad de poner un peso sobre él, si no se logra que recupere su forma y posición original, habrá que cambiar los plafones.

El parquet lo definiríamos como un mosaico de madera que se utiliza por motivos ornamentales en el suelo de las viviendas. Se pueden utilizar diversos tipos de madera, diferenciadas entre ellas por el brillo, color o calidad, tales como roble, pino, arce, caoba, cerezo o incluso bambú.

Los cuatro tipos de parquets más comunes son:

  • Sólido: Formado por tablas macizas de madera natural de 14 cm o más de grosor compuestas por tres capas unidas bien diferenciadas: La capa visible es de madera noble barnizada, la capa intermedia estará formada por láminas de pino entrecruzadas, y la capa inferior será la encargada de reforzar la estructura. Podrá ser pulido en numerosas ocasiones sin que se pierdan sus características básicas.
  • Laminado: Consiste en unas láminas que imitan a las fibras de la madera unidas a una base de conglomerado de madera y recubierto de resinas transparentes que se encargan de dar brillo a la superficie y protegerla de golpes, quemaduras, humedad o del desgaste diario.
  • Encolado: En este sistema se unen cada una de las tablas de madera al suelo mediante una capa de cola líquida aplicada por toda la zona donde se colocará el parquet. Requiere una instalación más lenta y pesada, pero el resultado final bien merece la pena.
  • Parquet flotante: Formado por unas tiras de parquet no muy gruesas colocadas directamente sobre el suelo sin ningún tipo de unión, ni con la superficie ni con las paredes. Las diferentes láminas quedan encajadas entre sí mediante un sistema de lengüetas y surcos.

Las ventajas que te puede ofrecer el uso de parquet son las siguientes:

  • Natural: la madera es un material de procedencia biológica. Cada lama es única y lleva la huella de la naturaleza.
  • Intemporal: Si el aprquet se trata con cariño puede guardar su belleza inicial a lo largo de toda su vida. Gracias a la calidad y al espesor de su capa de desgaste (el revestimiento), solo necesita realizar un simple pulido para renovarlo.
  • Cálido: Proporciona luminosidad y calor.
  • Estético: Grácias a la belleza natural de la madera y a la diversidad de dibujos que puede ofrecer el entarimado, de los más sencillos a los más sofisticados.
  • Sano: Antialérgico, antimicrobiano, no retiene el polvo…
  • Cómodo: Basta con barrer o pasar el aspirador para tener un parquet siempre impecable.

Para elegir qué tipo de parquet te puede interesar más, los parámetros más importantes son:

1. El Dibujo: Es un importante elemento estético, junto con el tipo de madera. Existen un amplio campo de posibilidades.

2. El Soporte: La elección de un parquet depende mucho de la naturaleza del soporte sobre el que se colocar, ya sea flotante, encolado, laminado o sólido: hormigón, tarimas, capa de cemento…En cualquier caso, el soporte debe ser obligatoriamente plano, sano y muy seco.

  • Suelo con calefacción: La colocación sobre suelo radiante exige cumplir con ciertas reglas: no son idóneos los recintos húmedos o las moquetas.
  • Nuevo o restaurado: En restauraciones antes de elegir el parquet, hay que verificar si se puede instalar encima del soporte disponible.
  • Acústica: En colocación flotante es necesario incorporar una subcapa aislante.

3. El Lugar de uso: Obviamente, no se elige el mismo parquet para una habitación que para una tienda, despacho….ya que el uso es diferente y los lugares muy concurridos necesitan un producto adaptado. Es necesario consultar siempre las características de cada producto.

4. La especie: La elección de las especies de madera se realiza principalmente en función del uso del local y del aspecto que se desea obtener. De todos modos, las restricciones son muy limitadas y es factible elegir la especie de madera que realmente que más convenga.

Si estáis interesados en redecorar vuestra vivienda con un entarimado, en este enlace encontraréis todo lo necesario: Parquets

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